
ACOMPAÑAMIENTO DE SALUD INTEGRAL
Método Escucha Corporal Consciente
QUE TU VIDA VUELVA A SER MÁS GRANDE QUE TU MALESTAR.
Quince sesiones individuales, una por semana, para trabajar juntas tu realidad física, energética y emocional: identificar qué te está desgastando y construir una forma de cuidarte que puedas sostener dentro de la vida que tienes.
Me escribes, hablamos, y decides.
TE LLAMAN UN SÁBADO PARA SALIR Y, ANTES DE CONTESTAR, HACES EL CÁLCULO.
Cómo has dormido esta semana.
Cómo llevas hoy el estómago.
Si mañana vas a poder con lo que viene.
Y para cuando dices que sí, ya has gastado una parte de las ganas en comprobar si podías.
A lo mejor vas. A lo mejor lo dejas para otro día.
Lo que casi nunca pasa es que contestes sin hacer el cálculo.
CADA DECISIÓN TUYA LLEVA UNA CONDICIÓN INVISIBLE PEGADA: «DEPENDE DE CÓMO ME ENCUENTRE».
Depende de la energía que tenga.
De si mañana amanezco mejor.
De si consigo descansar.
De si esta vez logro mantener lo que me propuse.
Y un día te descubres echando de menos algo que antes ni pensabas.
PODER HACER PLANES SIN QUE TU BIENESTAR SEA SIEMPRE UNA INCÓGNITA.
Volver a tener espacio para lo que te ilusiona. Estar presente de verdad con las personas que quieres. Sentir que tienes algo más que ofrecerle al día que tus esfuerzos por encontrarte mejor.
Conozco esa búsqueda. Yo también la he hecho durante años.
HAY UN CANSANCIO QUE SE ACUMULA CUANDO CUIDARTE SE CONVIERTE EN OTRA TAREA.
Es el cansancio de estar pendiente. De intentar cumplir con todo lo que te has propuesto para estar mejor. De notar que incluso cuidarte te pide una energía que algunos días no tienes.
Y lo has hecho bien. Te has observado. Has reconocido lo que necesitas. Has ordenado tus prioridades.
Y aun así hay algo que sigue sin encajar.
PORQUE UN PLAN PUEDE ESTAR BIEN CONSTRUIDO Y SEGUIR SIN CABER EN LA VIDA DE QUIEN TIENE QUE VIVIRLO.
Los planes que nos hacemos solas suelen estar escritos para la mejor semana posible. Para la semana en la que duermes bien, no se pone malo nadie y tienes la tarde libre.
Esa semana existe.
Lo que pasa es que llega pocas veces. Y el plan se cae en todas las demás.
Ahí es donde quiero entrar contigo.
Vamos a descubrir dónde se está yendo la energía que ya estás dedicando a cuidarte.
HAY UNA DIFERENCIA ENTRE NECESITAR DESCANSAR Y SEGUIR AGOTADA AUNQUE DESCANSES.
Entre tener un plan y contar con la energía necesaria para llevarlo a cabo.
Entre saber qué te conviene y comprender por qué te cuesta tanto sostenerlo.
Cada una de esas diferencias tiene sus propias circunstancias, y para encontrar una manera de avanzar hay que entender qué está ocurriendo en tu caso.
POR ESO ESTE ACOMPAÑAMIENTO ES INDIVIDUAL.
Un programa grabado te explica cómo funcionan tu descanso, tu alimentación o tu respuesta al estrés. Y eso sirve. Yo misma he construido el mío y creo en él.
Lo que un vídeo no puede hacer es mirarte a ti.
No sabe a qué hora llegas a casa.
No sabe que tienes a tu madre a tu cargo, ni que los jueves son imposibles.
Y desde luego no sabe que llevas tiempo con la misma molestia y que ya ni sabes cómo contarla en consulta.
ESO SOLO SE PUEDE TRABAJAR CON ALGUIEN DELANTE.
Y eso es exactamente lo que hacemos aquí.
QUIZÁ TE RECONOZCAS EN ALGUNA DE ESTAS CUATRO
Vuelves a intentar lo mismo y vuelve a caerse por el mismo motivo.
Estás haciendo las cosas razonablemente bien y aun así no notas que cambie nada.
Un mal día basta para que lo dejes todo.
Cuidarte te está costando más esfuerzo ahora que cuando empezaste.
Si has dicho que sí a una, esto va contigo.
Si has dicho que sí a dos o más, llevas tiempo dándole vueltas a algo que no se arregla dándole más vueltas.
Me escribes, hablamos, y decides.
VOY A TRABAJAR CONTIGO, TAL COMO ESTÁS HOY.
Con tus días de energía y con tus días de agotamiento. Con lo que depende de ti y con las circunstancias que se te escapan.
Con las personas que necesitan cosas de ti, con las emociones que aparecen cuando intentas cambiar algo, con tus ganas de avanzar y con el miedo a volver a decepcionarte.
Porque cada día puedes encontrarte de una manera distinta.
Y necesitas una forma de cuidarte que también sirva los días en los que apenas puedes con lo imprescindible.
Mi acompañamiento integra tres dimensiones que trabajamos a la vez, porque en tu vida tampoco van por separado:
TU CUERPO.
Lo que observas en él y cómo se relaciona tu bienestar cotidiano con tus ritmos, tu descanso, tu alimentación, tu movimiento y tu entorno.
Para identificar qué hábitos y qué decisiones de autocuidado necesitan atención o ajuste.
TU ENERGÍA.
Cuánta vitalidad sientes disponible, qué demandas te están sobrecargando y la distancia entre lo que intentas hacer y los recursos con los que realmente cuentas.
Para construir planes que respeten la energía que tienes, y no la que te gustaría tener.
TU MUNDO EMOCIONAL.
Lo que sientes, cómo te hablas, qué ocurre cuando algo sale distinto a lo que esperabas y cómo todo eso influye en lo que acabas decidiendo.
Para entender qué pasa en los días difíciles y encontrar la manera de seguir cuidándote en ellos.
Y hay algo que atraviesa las tres.
TU VIDA.
Tus vínculos, tus responsabilidades, tus creencias y aquello que te da sentido.
Porque hay momentos en los que ya hemos comprendido muchas cosas sobre nuestro bienestar y lo que necesitamos es ayuda para llevar esa comprensión a la vida que estamos viviendo.
DETRÁS DE TODO LO QUE ME CUENTES HAY UNA MUJER QUE QUIERE ENCONTRARSE MEJOR, PERO QUE TAMBIÉN QUIERE RECUPERAR ESPACIO PARA VIVIR.
Para sus vínculos, sus ilusiones, su tranquilidad y todo aquello que sigue siendo importante para ella.
QUINCE SESIONES. UNA POR SEMANA. UN TEMA CADA VEZ.
Cada semana nos sentamos a trabajar un asunto concreto del tuyo: tu alimentación, la inflamación, tu intestino, tus hábitos, tu descanso, tus emociones, tu entorno.
El orden lo decidimos en la primera sesión, porque depende de qué te esté pidiendo más atención a ti. Aquí no hay un temario que seguir: hay un caso, que es el tuyo.
Y CADA SESIÓN DURA LO QUE TENGA QUE DURAR.
Entre una hora y dos, según lo que haya que mirar ese día. Sin un reloj encima diciéndonos que se acabó justo cuando estaba apareciendo lo importante.
Una semana entre sesión y sesión, que es el tiempo que necesita cualquier cambio para demostrar si se sostiene o se cae.
Y aunque cada semana tenga su tema, el conjunto tiene un recorrido.
LAS PRIMERAS SEMANAS: DESCUBRIR DÓNDE SE TE ESTÁ YENDO LA FUERZA.
Miramos dónde estás de verdad: cómo vives tus días, qué áreas llevan tiempo pidiendo atención, qué te sostiene y qué te está desgastando.
Le ponemos el tamaño correcto a los cambios, los traducimos a tu casa, a tu gente y a tus horarios, y preparamos una a una las tres o cuatro situaciones en las que sabes que todo se complica.
Sales de esta etapa sabiendo dos cosas que ahora no sabes: qué está arrastrando a todo lo demás, y de qué tamaño tienen que ser tus cambios para sobrevivir a una semana normal.
LAS DEL MEDIO: TRABAJAR DONDE EL CAMBIO SE DETIENE.
Profundizamos en tu energía, en tus respuestas emocionales, en los tropiezos que se repiten y en las circunstancias que hacen difícil avanzar.
Miramos también la parte que depende de otros: horarios, reparto, espacio compartido, gente a tu cargo. Esa parte existe y también se trabaja.
Cuando algo falle, vamos a entender qué ocurrió y qué se puede hacer de otra manera. Revisamos el proceso, jamás a la persona.
Sales de esta etapa con lo que te tira abajo identificado y con una respuesta preparada para cuando aparezca. Con nombre y apellidos, no en general.
Y LAS ÚLTIMAS: PREPARARTE PARA SEGUIR CON MÁS AUTONOMÍA.
Revisamos lo que has conseguido incorporar y lo que todavía depende de tu esfuerzo, y buscamos el motivo que de verdad te sostiene, que casi nunca es el mismo que te hizo empezar.
Sales de esta etapa con tus siguientes meses escritos por ti, y sabiendo reconocer por tus propias señales cuándo vas bien y cuándo conviene volver.
CÓMO SE NOTA ESTO EN UN MARTES CUALQUIERA
No te voy a prometer que te despiertes siendo otra persona.
Lo que suele cambiar es bastante más pequeño y bastante más útil.
Que un día roto deje de llevarse por delante la semana entera.
Que sepas qué hacer cuando llegan las seis y media y el cuerpo te pide cualquier cosa.
Que dejes de empezar de cero y empieces a continuar.
Que llegues a tu médica con registros en lugar de con una impresión.
Que digas que sí a un sábado sin tener que hacer antes el cálculo entero.
ESO SE SOSTIENE EN EL TIEMPO. LO ESPECTACULAR, CASI NUNCA.
CÓMO ES UNA SESIÓN
Todas siguen la misma estructura, la del Método CREA. Así reconoces el trabajo desde la primera y sabes a qué vienes.
Conciencia.
Qué ha ocurrido desde la última vez, con tus registros delante.
Responsabilidad.
Qué parte de esto está en tus manos y qué parte no. Sin culpa, que es el matiz que hace que esto funcione.
Elegir.
Una decisión para las semanas siguientes, del tamaño adecuado para que te salga bien.
Alinear.
Cómo la haces real: dónde, cuándo, con qué apoyo y en qué fecha la revisamos.
De cada sesión sales con una decisión concreta escrita y con el día en que vamos a mirarla. Nunca con la sensación de haber hablado mucho y no saber qué hacer el lunes.
QUÉ TE LLEVAS CUANDO TERMINAMOS
- Quince sesiones individuales conmigo, de una a dos horas cada una
- Tu lectura personal de las tres dimensiones, actualizada durante todo el proceso
- Tu plan de autocuidado ajustado a la vida que realmente tienes
- Tus situaciones difíciles identificadas y preparadas una a una
- Quince semanas de trabajo revisado, semana a semana
- El plan de los meses siguientes, construido por ti
- Tus propias señales para saber cuándo puedes seguir sola y en qué condiciones tendría sentido volver
Me escribes, hablamos, y decides.
PREFIERO DECIRTE TAMBIÉN PARA QUIÉN NO ES
Si lo que buscas es un diagnóstico o que alguien te interprete una analítica, eso corresponde a tu profesional sanitario. Te lo voy a decir en la primera conversación.
Si quieres una pauta cerrada para seguirla sin pensar, esto te va a incomodar. Aquí se observa, se decide y se revisa.
Si esperas que este acompañamiento ocupe el lugar de un tratamiento en curso, prefiero ahorrarte la conversación.
Y si ahora mismo no puedes comprometerte a una sesión por semana durante quince semanas, entra más adelante. A medias no funciona y acabarías viviéndolo como otro intento fallido.
QUIERO CONTARTE ALGO SOBRE MÍ

Mi búsqueda empezó muy pronto.
Tenía doce años cuando aparecieron mis primeros problemas de salud. Después fueron apareciendo otros, y durante mucho tiempo busqué una respuesta para cada cosa que me ocurría.
Probé.
Estudié.
Me formé en distintas disciplinas relacionadas con el bienestar.
Y volví a probar.
Tardé bastante en darme cuenta de algo: estaba buscando una explicación para cada pieza por separado, sin mirarme entera.
Cuando eso cambió, cambió también la pregunta que me hacía.
Dejé de preguntarme qué me pasaba.
Y empecé a preguntarme:
«¿QUÉ NECESITO ESCUCHAR Y ATENDER EN MI VIDA?»
De ahí nació la Escucha Corporal Consciente. Y de ahí nació también algo que hoy está en el centro de todo lo que hago:
UNA PERSONA SIGUE NECESITANDO VIVIR, INCLUSO CUANDO SU SALUD SE COMPLICA.
Sigue necesitando sentirse querida. Tener proyectos. Atravesar cambios. Encontrarle sentido a lo que le pasa.
Por eso mi mirada incluye el cuerpo, las emociones y también la dimensión espiritual, como parte de aquello que puede ser importante para cada persona.
Sé que hay circunstancias de salud que se escapan a nuestro control, y que cada persona atraviesa su proceso de una manera distinta.
Por eso me interesa conocer tu historia, escuchar cómo estás viviendo lo que te ocurre y ayudarte a reconocer qué sí puedes trabajar desde tu realidad.
Quiero acompañarte a construir una relación contigo en la que también haya sitio para vivir.
Con respeto por tu historia, por tus límites y por tus propias decisiones.
— NOHEMÍ
QUÉ ES Y QUÉ NO ES ESTE ESPACIO
Este es un acompañamiento de salud integral. Trabajo contigo tus hábitos, tu descanso, tu alimentación, tu entorno, tu estado emocional y la manera en que estás viviendo, mientras tu cuerpo hace su proceso.
Acompaño procesos de sanación desde el autocuidado y desde las decisiones que sí están en tu mano.
Lo que no hago es ocupar el lugar de tu médico.
Aquí no se diagnostica ninguna enfermedad, no se interpretan analíticas ni pruebas, no se prescriben pautas terapéuticas y no se indica retirar, cambiar ni reducir ninguna medicación.
Si durante el proceso aparece algo que corresponde a un profesional sanitario, te lo digo y lo compatibilizamos.
Tú conservas a tus profesionales. Y lo que trabajamos aquí suele mejorar esa relación, porque empiezas a llegar a consulta con registros y con contexto.
CUÁNTAS PERSONAS LLEVO A LA VEZ
Son sesiones individuales, así que el número de personas con las que puedo trabajar al mismo tiempo está limitado por el propio formato.
Quince semanas seguidas con cada persona es un compromiso largo, y prefiero llevar pocas a la vez antes que bajar la atención que le doy a cada una.
Si en el momento en que me escribes no tengo hueco, te lo digo y te aviso cuando se abra el siguiente.
CÓMO EMPIEZA ESTO
Primero me escribes.
Sin preparar nada. Sin tener que saber qué te pasa. Sin ordenar la historia antes de contármela.
Cuatro líneas diciéndome cómo estás y qué te gustaría que fuese distinto dentro de unos meses. Con eso me basta para empezar.
Después hablamos.
Es una conversación, no una entrevista. Me cuentas, te pregunto, y al terminar sabes si este espacio es para ti.
Y si lo que veo es que ahora necesitas otra cosa, te lo digo y te oriento hacia dónde mirar. Eso también es cuidarte, y no me cuesta nada hacerlo.
Si decides entrar, fijamos fechas y empezamos.
Si has recorrido el programa Tu Camino al Equilibrio y sientes que necesitas acompañamiento para aplicar lo que aprendiste, aquí continuamos ese trabajo.
Y si llegas directamente, valoramos tu situación y lo que necesitas en esa primera conversación.
Quince sesiones individuales · una por semana · de una a dos horas cada una
Método Escucha Corporal Consciente
Modalidad en línea, o presencial en Cangas do Morrazo.
Las condiciones y la forma de pago las hablamos en esa primera conversación, cuando ya sepamos las dos que esto encaja.
Me escribes, hablamos, y decides.
Y SI AHORA MISMO TIENES DUDAS, QUIERO RESPONDERTE DESDE AQUÍ
«¿NECESITO HABER HECHO ANTES ALGUNO DE TUS PROGRAMAS?»+
No. Puedes entrar directamente.
Si has hecho Tu Camino al Equilibrio llegas con tu plan ya construido y empezamos desde ahí.
Y si llegas sin haber hecho nada mío, la primera etapa sirve precisamente para eso: para leer tu situación desde cero, conmigo delante.
«¿Y SI NO SÉ EXPLICAR LO QUE ME PASA?»+
Mejor. Esa es una de las cosas que vamos a ordenar.
No necesitas llegar con un relato montado ni con las palabras técnicas correctas. Suele aparecer bastante más de lo que una espera cuando las preguntas van en el orden adecuado.
«¿Y SI LLEVO AÑOS INTENTÁNDOLO Y ABANDONANDO?»+
Entonces esa es, probablemente, la información más útil que vas a traer.
Vamos a mirar qué intentabas sostener, en qué condiciones lo intentabas y qué te faltaba.
Volver a intentarlo con alguien al lado se parece bastante poco a volver a intentarlo sola.
«¿Y SI TENGO UNA ENFERMEDAD O SÍNTOMAS QUE NO SE VAN?»+
Puedes trabajar tu autocuidado al mismo tiempo que recibes la atención profesional que necesites. De hecho suelen funcionar mejor juntos.
Lo que hacemos aquí acompaña ese trabajo sin ocupar su sitio.
«¿Y SI TE ESCRIBO Y LUEGO ME ARREPIENTO?»+
Escribirme no te compromete a nada, y la conversación tampoco.
Nadie entra en este acompañamiento sin haber hablado antes conmigo, y de esa conversación se puede salir diciendo que no. Pasa, y me parece perfectamente bien.
«¿Y SI ESTE NO ES MI MEJOR MOMENTO?»+
También es una respuesta válida y la vamos a respetar.
Prefiero que entres cuando puedas sostenerlo a que entres por no dejar pasar la ocasión.
TU VIDA HA CAMBIADO.
Y PUEDES DESCUBRIR CÓMO QUIERES VIVIR A PARTIR DE AHORA.
Tu cuerpo tendrá sus propios ritmos, y habrá circunstancias que se escapen a tu control. Aun así, podemos trabajar sobre lo que hoy está a tu alcance.
Podemos revisar lo que te desgasta, aprender de lo que ha funcionado peor y construir decisiones más respetuosas con la vida que realmente tienes.
Dentro de quince semanas vas a estar en algún sitio.
Puede ser un sitio parecido a este, con la misma sensación de que algo se te escapa siempre por el mismo lado y con un intento más en la lista.
O puede ser un sitio en el que ya sabes qué estás haciendo por ti, por qué lo haces y qué toca cuando algo se tuerce.
Esas quince semanas van a pasar de las dos maneras.
LA DIFERENCIA ESTÁ EN SI LOS PASAS SOLA O ACOMPAÑADA.
La mayoría de las personas que me escriben no llegan en su mejor momento.
Llegan cansadas.
A media semana.
Con dudas sobre si merece la pena intentarlo otra vez.
Esa duda también puede sentarse en la sesión. La miramos juntas, que para eso está.
LO ÚNICO QUE NECESITO ES QUE ME CUENTES LA VERDAD DE CÓMO ESTÁS.
ACOMPAÑAMIENTO DE SALUD INTEGRAL · MÉTODO ESCUCHA CORPORAL CONSCIENTE
TU SALUD MERECE ATENCIÓN.
PERO TU VIDA TAMBIÉN MERECE ESPACIO.
Me escribes, hablamos, y decides.
Este acompañamiento está orientado al bienestar, el autoconocimiento y los hábitos de autocuidado. No diagnostica ni trata enfermedades y no sustituye la atención sanitaria. Los cambios en síntomas o condiciones médicas no están garantizados.